Tzom Guedalia – El ayuno de Guedalia

por Jonathan Berim (Twitter: @JonathanBerim )

Hoy se conmemora #TzomGuedalia, día de ayuno y reflexión que marcó el fin del asentamiento organizado judío en la Tierra de Israel.

Con la destrucción del 1er Gran Templo de Jerusalem, la gran mayoría del pueblo de Israel fue llevada cautiva al exilio en Babilonia.

Parte del pueblo se quedó en la tierra de #Israel, ahora como provincia de Babilonia, bajo el mando de Guedalia Ben Ajikam.

Hubo quienes confrontaban con la idea de depender de Babel y querían recuperar la independencia a cualquier precio.

Las facciones disidentes, lideradas por Ishmael ben Netania y apoyadas por el rey de Ammon, se organizan para terminar con Guedalia.

A pesar de las advertencias de sus informantes, Guedalia recive a Ishmael que lo asesina junto a muchos de sus seguidores y delegados de Babilonia.

A pesar de las advertencias de informantes, Guedalia recibe a Ishmael que lo asesina junto a muchos de sus seguidores y delegados de Babel..

Por miedo a represalias del rey de Babilonia, los pocos judíos que queron en Israel, huyen y se pone fin al gobierno judío en su tierra.

Por miedo a represalias del rey de Babilonia, los pocos judíos que queron en Israel, huyen y se pone fin al gobierno judío en su tierra.

Por esto es que hoy ayunamos para recordar nuestros errores y aprender de ellos de cara al futuro. #TzomGuedalia

Amalek: El castigo eterno

por Jonathan Berim (Twitter: @JonathanBerim )

¿Cómo un Dios misericordioso puede ensañarse tanto contra un pueblo? ¿Cómo se puede castigar sin límites? ¿Qué tiene de especial Amalek de entre todos los enemigos que tuvo el pueblo judío a lo largo de las historia?

“Recuerda lo que te hizo Amalek cuando saliste de Egipto” (Debarim 25:17). Leemos este shabat la única porción de la Torá cuya lectura es un precepto de la Torá misma y no de nuestros sabios. La misma nos transmite el mandamiento de recordar lo que nos hizo Amalek que atacó al pueblo de Israel en el desierto, luego de la salida de Egipto.

La eternidad
La eternidad

No fue Amalek el único pueblo que atacó al pueblo judío pero es el único sobre el que se nos ordenó recordar eternamente lo que nos hizo y existe además la orden de exterminarlos de la faz de la tierra. Rashi explica que la razón de esta diferencia entre este pueblo y los demás que también maltrataron a los iehudim es que fueron los primeros. Todo el mundo se enteró de los milagros que Dios hizo por los israelitas, desde la salida de Egipto hasta la entrega de la Torá pasando por la impresionante apertura del mar (que cuenta el midrash que fue acompañado de la apertura de todas las aguas del mundo). Nadie iba a osar atacar al pueblo de Dios. Pero Amalek de todas formas se atrevió a hacerlo; fue como quien entra en una bañadera de agua hirviendo, se quemó seriamente pero logró enfriar el agua de la misma.

Todos los castigos tienen límite. El pecado mismo es el combustible del castigo y al acabarse el combustible (expiando o arrepintiéndose honestamente de los hechos realizados) también el castigo finaliza. Esto lo vemos en las halajot de duelo donde se encomienda a los deudos decir kadish para el beneficio del padre fallecido. El mismo debe ser dicho durante el primer año únicamente ya que 12 meses es el tiempo máximo que una persona puede tardar en expiar todos sus pecados. ¿Por qué entonces el castigo de Amalek es eterno?

Dios es descrito con los trece atributos de misericordia que repetimos a diario, “Dios benévolo, compasivo y graciable; (…)”. ¿Cómo puede ser entonces que ordene la venganza eterna sobre Amalek?

Es más, dicen nuestros sabios que el pueblo de Israel se caracteriza por su bondad y, quienquiera no presente esta característica, es de sospechar que no sea parte del pueblo judío. ¿Cómo es que si nos caracteriza la bondad podamos llevar a cabo un acto tan cruel de exterminar una nación de la faz de la tierra?

Estos interrogantes se pueden contestar con una parábola. Había un poderoso rey que tenia dos hijos. Los mismos no se llevaban muy bien y el odio entre ambos creció tanto que uno se levantó y asesinó al otro. Al ver lo ocurrido, el rey ordenó el exterminio del asesino y el mismo pidió misericordia de su padre. El padre le respondió que si fuera solo por misericordia hacia él, podría perdonarlo pero por la misericordia debida al hermano asesinado es que no podía hacerlo.

Si fuera meramente por justicia, el castigo tendría final; pero el fundamento del mismo es la misericordia divina para con Am Israel y la misma es una cualidad sin limite, es por eso que el castigo de Amalek es eterno.

El pueblo judío sigue destrozado hasta el día de hoy por ese enfriamiento que Amalek nos causó; es Amalek el origen de muchas de nuestras flaquezas espirituales y es por eso que tenemos que erradicarlo.

En el versículo que cuenta por primera vez la historia del ataque de Amalek (Shemot 17:16), el nombre de Dios esta cortado. El Maharal de Praga, basado en Rashi, explica que el nombre de Dios representa Su unicidad y dominio absoluto sobre el mundo y Amalek representa todo lo contrario, la no-aceptación de Dios y la lucha eterna contra Su representante en la tierra, el pueblo judío. Es por eso que Hashem no estará completo sino cuando Amalek sea exterminado.

Quiera Hashem que podamos cumplir Su voluntad pronto en nuestros días.

Shabat Shalom y Purim Sameaj!

Shabuot – Un regalo muy especial

¿Qué tiene de especial el día de shabuot? ¿Cómo nos debemos prepararnos para recibir la Torá? ¿Es posible que la Torá sea perjudicial?

En honor al día de shabuot, Rabi Iosef mandó preparar un novillo especial. Cuando le preguntaron el motivo de semejante manjar, él explicó: “si no fuera como consecuencia de este día especial en el que recibimos la Torá, ¿saben cuántos Iosef hay en el mercado?” (Pesajim 68:). Existen muchos Iosef en el mundo y cada uno se dedica a su profesión. Gracias al estudio de la Tora, Rabi Iosef logró desarrollarse como persona y se convirtió en un gran y ejemplar sabio (Rashi). Si no fuera por ella sería una persona simple, sin tanto conocimiento y sabiduría.

En shabuot recibimos el regalo más grande que jamás ha sido dado, la Torá. Ella es el portal al crecimiento humano y a la sabiduría. Honrar la fiesta de shabuot es una de las maneras de brindarle el aprecio que se merece.

Pero junto con el beneficio del regalo, llegó la responsabilidad: estudiar TORAestá herramienta maravillosa que es la Torá y cumplir lo que ahí se encomienda. Pero como toda herramienta, requiere una dedicación y un uso correcto. En caso contrario puede incluso llegar a ser contraproducente.

“Viajaron desde Refidim (…) y acamparon frente al Monte (Sinaí)” (Shemot 19:2). El Or HaJaim explica que para recibir la Torá el primer requisito es alejarnos de la debilidad (rifión) y de la vagancia y fortalecer y animar nuestro estudio.

¿Es acaso el estudio un músculo que se puede ejercitar? ¿Como se puede hacer para fortalecerlo? ¿Es posible estudiar Torá de mala manera?

“Oigan! porque palabras de príncipe (excelsas) hablaré” (Mishlé 8:6). Pregunta el Talmud: ¿por qué fueron comparadas las palabras de Torá con un príncipe? Responde Raba: porque así como el príncipe tiene la autoridad y el poder para matar o dar vida, así ocurre con la Torá. Si es estudiada correctamente da vida pero si es estudiada incorrectamente provoca la muerte (Shabat 88:). Rashi explica que estudiar correctamente significa: dedicarse con toda energía y ocuparse en descubrir lo que oculta en ella.

La dedicación parcial a la Torá es perjudicial. Pero ¿que sería una dedicación parcial? No está refiriéndose a un nivel cuantitativo, ya que el tiempo fijo que la persona designa para estudiar, depende de las posibilidades de cada uno. La explicación correcta es en base a la calidad. Es el tiempo que uno dispone para estudiar, cuánto de sí involucra la persona. La Torá requiere atención y esfuerzo, que toda nuestra capacidad este puesta en ella.
El tiempo de estudio, además de ser inamovible, debe estar libre de distracciones: llamadas, mensajes, interrupciones, desvíos de tema; todo debe ser evitado.
Tampoco conformarse con una comprensión superficial. Debemos lograr ideas nítidas y permanentes. Repasar y repasar, hasta llegar a esa clarificación y fijación en nuestro intelecto.

Entendido esto podemos descubrir una nueva explicación en las palabras de Rabí Iosef que citamos al principio.
Cuando dijo “cuántos Iosef hay en el mercado?” Se refirió a sí mismo y no a otras personas. Uno distribuye su energía en los proyectos que tiene y no suele dedicarse a ninguno de ellos al 100%. Para el caso, Rabi Iosef estaba feliz de haber dedicado al estudio la totalidad de su ser.

Dios nos dio el regalo. Debemos actuar en consecuencia.

Jag sameaj!

Jonathan Berim
Twitter: @JonathanBerim