¿Qué es jol hamoed?

Estamos aún en la fiesta de #pesaj pero los días ya no son festivos. ¿De que se trata entonces #Jolhamoed

En el calendario judío, los días de pueden clasificar según el grado de santidad (definir este concepto queda para otro hilo). Si de ustedes dependiera, ¿cual dirían que es el día más santo del año?

La base de la escala son los días “comunes”, llamados jol que literalmente se puede traducir como profanos o carentes de santidad.

Luego de este “grupo base”, vienen las pequeñas fiestas. A saber: #RoshJodesh (comienzo de mes), #purim y #januca. Todos son días laborables con costumbres y leyes particulares.

En la cima de la escala nos encontramos con el grupo de mas santidad: #shabat#IomKipur#RoshHashana y las tres grandes fiestas (#pesaj#shabuot y #sukot -incluido #ShminiAtzeret/#SimjatTora). Estos son días de fiesta y rigen en ellos varias restricciones de trabajos creativos.

El orden interno del grupo es tal cual esta escrito. O sea que el día más sangrado del calendario es shabat y recién en segundo puesto apararece #IomKipur (inesperado, ¿no?). En tercer lugar vienen las fiestas o #IamimTovim (plural de #IomTov).

En el medio de la escala nos encontramos con los días intermedios de las festividades de #pesaj y #sukot, llamados #Jolhamoed. Siendo una combinación extraña para un nombre: jol, como ya dijimos, significa profano y moed significa festividad.

Es así como #JolHamoed se encuentra en un nivel espiritual intermedio. No es kadosh (santo) como iom tov, ni jol (profano) como un dia de semana habitual.

#JolHaMoed de #pesaj no son días comunes sin pan. Son días de #IomTov con permisos especiales para hacer ciertos trabajos creativos (#melajot) necesarias.

#JolHamoed de #sukot no son días comunes en que se vive en la #suka. Son días de fiesta con permisos especiales para realizar ciertas acciones prohibidas durante #IomTov#Sukkot

La tarea creativa en #JolHaMoed estan permitidas si cumple al menos una de las siguientes condiciones:
1- si provoca pérdida
2- si es necesario para la fiesta
3- quién no tiene para comer (si no trabaja)
4- necesidad pública
5- tareas simples

Por otro se mantienen costumbres de la fiesta como:
-comidas festivas con alimentos sabrosos y bebidas ricas (carne y vino son la opción más frecuente)
-vestimenta festiva 
-dedicar tiempo extra al goce en familia

Es así como en #Israel los días de #Jolhamoed son días de vacaciones familiares y se suele salir familia a pasear y hacer picknik al aire libre.

¡Que podamos disfrutar de estos días que son una parte integral de la fiesta a la que pertenecen! ¡#JagSameaj! ¡#MoadimBeSimja! ¡#HaguitnMoied! (tres saludos que se usan según la costumbre, pero significan lo mismo: ¡Feliz fiesta!)

El seder de pesaj

¿De qué se trata el punto neurálgico de la fiesta de #pesaj: el #seder?

por Jonathan Berim (@JonathanBerim)

Todas las arduas preparaciones, el estudio, las compras, la limpieza, todo, tienen un objetivo: la realización del seder de pesaj (en la diáspora se hacen 2 pero en Israel sólo uno -imaginen lo dificil que es contentar a padres y suegros 🙂 ).

Tres son los pilares del seder: 
1- Transmisión. Gran parte de las costumbres se centran en los niños. Sin jóvenes no hay continuidad, no hay futuro. Por más de tres milenios se levanta la llama del judaísmo para iluminar al mundo. Los jóvenes son el camino a la eternidad.

2- Preguntas. La educación moderna se trata de la acumulación de conocimientos, respuestas a preguntas q nunca tuvimos. De ahí sus grandes carencias. Generar curiosidas es la base del exito. [Lectura recomendada: El secreto p/un correcto aprendizaje judaismoacademico.com/2015/03/31/pre…]

3- Práctica. La enseñanza que se queda en la teoría es efímera, en cambio, cuando se lleva a la práctica, se hace imperecedero. Citando a Confucio: “Me lo contaron y lo olvidé; lo vi y lo entendí; lo hice y lo aprendí”. Por eso el seder se trata de hacer.

El seder (lit. orden) consiste en 15 pasos que persiguen la transmisión, la comprensión y la incorporación de valores y enseñanzas que forman las bases del pueblo judío. Entre ellas podemos citar: la libertad, la fe, la educación y la gratitud. Comencemos:

1º paso: kadesh. Se realiza el kidush sobre la primera copa de vino (o jugo de uva). Es la santificación del tiempo. El tiempo es un recurso que puede aprovecharse o no, si uno lo aprovecha, lo santifica. Es tiempo de liberación. Se bebe reclinado a la izquierda la primera copa.

2º paso: urjatz. Se lavan las manos pero sin recitar la bendición. Nos enseña la busqueda de pureza de espiritu y vivir apegado a elementos positivos. Se busca alterar la rutina para crear una atmosfera de curiosidad.

3º paso: karpas. Se sumerge una pequeña cantidad de verdura en agua salada y se la come. Algunas opciones: papa, apio. Recuerda la terrible esclavitud y las lágrimas derramadas. Abre el apetito para comer luego la #matza.

4º paso: iajatz. Se toma la matzá de medio (de las tres que se tienen enfrente) y se la parte. El trozo mayor se guarda/esconde para #afikoman, el pequeño se vuelve a poner en su lugar. La matzá partida nos recuerda que es un pan de pobres.

5º paso: maguid. Se relata la historia de la esclavitud a la libertad. Comienza el relato con las preguntas de los niños, #MaNishtana, y se responde con “esclavos fuimos…”. Se persigue sentir en carne propia el proceso. Se culmina bebiendo reclinado la segunda copa de vino.

6º paso: rajtzá. Se realiza el lavado de manos con bendición que precede al consumo de pan (matzá en este caso). Es una preparación mental para comer, No comemos como in mero acto fisiologico sino para fortalecernos y poder convertir dicha energía en buenas acciones.

7º paso: motzí: se toman las matzot que quedan delante nuestro y se recita la bendición correspondiente al consumo de panificados. Agradecemos y pedimos permiso a Dios para consumir el alimento.

8º paso: matzá. Se recita una bendición especial por la mitzvá de consumir matzá y se come reclinado a la izquierda la matza partida y parte de la superior. Nos enseña a dejar de lado lo que nos “infla” y lograr la libertad que sólo nos proporciona la autenticidad.

9º paso: maror. Se comen hierbas amargas sumergidas en jaroset (liquido de color ladrillo). Nos recuerda la amargura de la esclavitud y la labor extenuente en la construcción en Egipto. Debemos interiorizar el dolor, sentirnos sumidos en la esclavitud de Egipto.

10º paso: korej. Se toma la matzá restante (la de abajo) y maror sumergido en jaroset y se come todo junto en un pionero sandwich (Hilel ©). Juntamos todas las mitzvot para aprender que tanto la alegría como la tristeza son parte del crecimiento en la vida.

11º paso: shuljan orej. La cena festiva. La celebración debe llegar a lo más físico de nuestro ser consumiendo alimentos sabrosos. Nos enseña que la forma judía de santificarse es dandole un buen uso a los material y no apartandose de ello.

12º paso: tzafun. Comemos el trozo de matzá llamado afikoman que fue ocultado al principio del seder (reclinados). Nos llavamos así en la boca es sabor de la libertad como aprendizaje para dar continuidad a los procesos.

13º paso: barej. Recitamos la bendición de agradecimiento a Dios posterior a la comida, birkat hamazón. La gratitud es una cualidad básica e indispensable en nuestro desarrollo como seres humanos. Luego bebemos la 3ra copa (reclinados).

14º paso: halel. Se lee un conjunto de Salmos que expresan nuestra alabanza a Dios. Poder alabar a Dios es uno de los atributos conseguidos al convertirnos en hombres libres. Luego se bebe la 4ta y última copa.

15º paso: nirtzá. Concluimos el seder expresando nuestro deseo de festejar pesaj el próximo año en Ierushalaim, plenos espiritualmente. Es un buen momento para establecer metas que manifiesten en la práctica nuestra libertad adquirida.

Luego se acostumbra extender y ampliar el relato del Éxodo y entonar canciones alusivas. ¡Que tengamos un pesaj kasher vesameaj!

¿Esto es #jametz?

Durante los 7/8 días de #pesaj nos abstenemos de consumir e incluso poseer alimentos #jametz (fermentos de: trigo, cebada, centeno, avena y escanda). En estos días surge la recurrente pregunta: ¿Esto es #jametz? Aquí las consultas más frecuentes.

por Jonathan Berim (@JonathanBerim)

Polvo para hornear: si bien se asocia su uso con la fermentación, esta permitido su uso en #pesaj (combinado con harinas permitidas). Requiere supervisión rabínica.

Cuscús: se produce a base de sémola de trigo. Es #jametz.

Maíz/choclo: no es #jametz pero es considerado #kitniot (legumbres). Quienes acostumbran a no consumir legumbres en pesaj deben abstenerse de consumirlo.

Arroz: si bien es un cereal, no forma parte del listado de los cinco cereales prohibidos pero entra en la categoría de legumbre. Por lo tanto, puede se comido en pesaj solo por quienes consumen legumbres.

Agua mineral gasificada y sin gasificar: se puede cualquiera. No requiere supervisión rabínica.

Bebidas gaseosas saborizadas: sus formulas y procesos productivos son complejos y parcialmente secretos. Requieren supervisión rabinica.

Salsa de soja y salsa tariaki: generalmente se produce con granos de trigo y/o almidón asi que es #jametz. En caso de conseguir con supervisión para #pesaj, es sólo quienes consumen legumbres.

Mostaza: requiere supervisión rabínica y, en caso de poseerla, es sólo apta para quienes consumen legumbres.

Continuará…

El factor humano

¿Por qué la porción de la #Tora de esta semana, #KiTisa, es tan desproporcionada? ¿Qué relación tiene con el famoso Becerro de Oro?

por Jonathan Berim – Twitter: @JonathanBerim

La #Tora está divida en 54 secciones llamadas #perashiot y a cada semana del año le corresponde una de ellas. En la sinagoga, cada semana se retira el rollo de la Tora del Aron HaKodesh y se lee en público la #perashá correspondiente.

La #perashá está dividida, a su vez, en 7 partes llamadas aliot (alia en singular – “subida” en español). El nombre se debe a que para cada parte de llama a otro de los feligreses presenten para decir las bendiciones correspondientes y leer la sección en cuestión.

Por la tarde del sábado y el lunes y el jueves por la mañana, se lee la primera de las aliot pero dividida en tres partes. El #sabado a la mañana, se lee la #perasha completa, dividida en 7 aliot.

La primera alia se reserva para un “cohen”. O sea, un descendiente de Aarón HaCohen, el primer sumo sacerdote permanente, hermano de Moshe y co-conductor de los judíos en el Éxodo de Egipto.

La segunda alia se reserva para un levi. O sea, un miembro de la tribu de Leví (tercer hijo de nuestros patriarca Iacov) que no sea descendiente de Aarón.

Las demás aliot, se distribuyen entre los presente que pertenecen al resto de Tribus de Israel. Una alia en días de semana y 5 en en rezo de shabat por la mañana.

[Existen otras divisiones de la Tora en aliot:
4 para #RoshJodesh y #JolHamoed),
5 para las fiestas,
6 para #IomKipur
Y una alia extra llamada maftir pero es cosa de otro hilo]

La división en 7 suele ser más o menos pareja y aceptada universalmente en todas las #perashiot. Con una gran excepción: la #perasa de #KiTisa. En ella nos encontramos dos primeras aliot gigantes seguidas de 5 aliot cortas. ¿A qué se debe?

La perasha de #KiTisa narra el suceso más desgraciado de la historia del pueblo judío. Al poco después de ver la revelación de Dios en Sinai y por un yerro en el calculo de los días q iba a pasar Moshe encima del monte, el pueblo reemplazó a Dios con un Becerro de Oro. #idolatría

El becerro de Oro es la transgresión y quiebre más grave de la historia en la relación del pueblo de Israel y Dios. Cuyas trágicas consecuencias continúan hasta el día de hoy.

El motivo de la discordante distribución es uno sólo: cuenta la Tora que la tribu de Levi fue la única que se mantuvo al margen de dicha transgresión. Es por eso que se rompe con la costumbre y se alargan tanto las primeras dos secciones:

Para que la vergonzosa situación narrada del Becerro de Oro, sea leída por un miembro de la comunidad que no fue parte de dicha falta. Todo el cambio es para cuidar el honor de cada uno de los miembros del pueblo de Israel.

La enseñanza en clara: es tan valiosa la dignidad humana y la consideración que debemos tener por cada persona que no importa hacer ciertos cambios en los rituales acostumbrados para defender estos principios.

ShabbatShalom!

Un mundial para salvar al mundo

por Jonathan Berim – Twitter: @JonathanBerim

Créditos: “Mundo Deportivo” de España

El mundial de fútbol es algo único. Cada cuatro años, el mundo se toma una pausa de su habitual rutina y casi todas las miradas se centran en una pelota de cuero rodando por el verde pasto de los lujosos estadios recién estrenados.

Adrenalina, suspenso, acción, rivalidad, fraternidad, sorpresa, miedo, decepción, alegría. Es una tormenta de sensaciones difícil de poder transcribirlas con precisión.

Un evento tan especial que no quise pasar la oportunidad sin escribir un comentario al respecto. Pensé en destacar la rivalidad pacífica que se vive entre naciones enfrentadas política y hasta militarmente. Pensé en tocar el tema de la hermandad y unión de grupos en pos de un objetivo en común. Pensé en analizar el sentimiento de pertenencia a una masividad humana. Pensé en varias cosas, pero hubo ayer una imagen que superó a todo lo anterior.

Se disputó el partido por el grupo H entre el seleccionado de fútbol de Colombia y sus pares de Japón. La selección nipona dio el batacazo y, contra todos los pronósticos, se impuso por dos tantos contra uno contra el conjunto sudamericano.

Este resultado de por sí fue una gran sorpresa, pero lo que más me llamó la atención fue ver el vídeo que se viralizó horas más tarde. En el mismo se ve a los japoneses, al terminar el partido, hacerse de bolsas de residuos y limpiar las gradas desde las cuales presenciaron el encuentro.

Es normal que el espectador de cualquier espectáculo acompañe el disfrute del mismo con el consumo de alimentos. Papas fritas, maníes, pochoclo (palomitas), gaseosas, panchos (perros calientes) están a la orden del día. Cada producto viene en su debido envase descartable, justamente para descartar luego del consumo. Todos estos “descartes” se convierten en uno de los grande problemas que afectan a la humanidad, la basura (del cual hablaremos en otra oportunidad).

Hay lugares destinados a arrojar dicha basura pero puede resultar algo engorroso acercarse a esos lugares en la mitad del encuentro. Es por eso que no son pocos los que deciden apoyarlos en el piso, bajo su butaca. Hasta ahí ningún problema. Pero, ¿qué pasa luego? La mayoría de las personas dejamos ahí la basura y sabemos que alguien vendrá luego a limpiarla (o no, pero de poco nos importa).

Esta clase de acciones son lo que yo llamo un “comportamiento no sustentable”. Imaginemos que pasaría si todo el mundo se comportará igual. Tendríamos: estadios llenos de paquetes de comida, playas llenas de plásticos, veredas llenas de papelitos y colillas de cigarrillo (para saber qué opina el judaísmo sobre este último, aquí les dejo el link), autobuses y aviones llenos de basura y hasta la pileta de la cocina llena de utensilios sucios. La lista es interminable.

Siempre está la excusa, consciente o inconsciente, de que hay otra persona que se va a ocupar.
Primero tengamos en claro que no es siempre así. No hay barrenderos en los caminos de hiking de las montañas o en las reservas ecológicas, para poner algunos ejemplos.
Segundo, hasta que llega el turno de dicha persona de limpiar ese lugar se pueden provocar grandes desastres. Una ciudad inundada porque la basura tapó los desagües, miles de peces muertos por el plástico que el oleaje del mar se llevó, personas accidentadas por resbalar al pisar desechos, otra triste vez que la lista se hace inagotable.

Créditos: Diario “El Comercio” de Perú

Tercero, en caso de haber un sistema que resuelve los desperdicios (puede ser una cuadrilla de trabajo, un asistente o hasta un robot), bastante ocupados ya están con los problemas habituales como para ser nosotros quien carguemos en ellos más responsabilidades.

En el judaísmo hay un precepto que engloba este concepto y se llama “bal tashjit” (no desperdiciar). Dios nos dio un hermoso mundo para que lo aprovechemos y disfrutemos. Pero este uso debe estar imbuido de un espíritu de conciencia social y respeto por los recursos que tenemos a disposición.

Dios nos regala el mundo entero y solo nos pide una cosa, que lo cuidemos. Tomemos el ejemplo de los ciudadanos japoneses los cuales contribuyeron con la limpieza del lugar que utilizaron y avancemos en ese rumbo.

El Cielo, la Tierra y Rabí Shimon Bar Iojai

¿Qué se celebra en lag baomer? ¿Quién fue Rabí Shimon Bar Iojai? ¿Qué hizo? ¿Es acaso más importante que figuras como Abraham avinu o Moshe Rabeinu?

por Jonathan Berim (basado en una charla del Rab. Shimshon Pincus ZTL)

Twitter: @JonathanBerim

Lag BaOmer es un día especial. Es, por lejos, la mayor peregrinación judía del momento. Centenares de miles se convocan en el monte Miron, al norte de Israel; lugar de descanso de Rabí Shimón bar (hijo de) Iojai para profesar su reverencia, su agradecimiento y volcar su corazón hacia nuestro Padre Celestial.

También son muchas las poesías que homenajean a Rabi Shimón bar Iojai. Algo que no ocurre con Abraham, nuestro patriarca, ni con su hijo Itzjak, ni con Iakov, ni con Moshe, ni con Iehoshua, ni con el rey David…

En estos aspectos vemos como Rashbí (acrónimo de Rabí Shimón bar Iojai) se destaca por sobre cualquier otro personaje de la historia judía. Más aún, una de las alabanzas que encontramos en una de las poesías en honor a Rashbí es: “Naase adam, neemar baaburejá”. La traducción (tomando prestada la frase de Nino Bravo en ‘América’) es: “Cuando Dios hizo al ser humano -adam-, pensó en Rabi Shimon”. Rashbí es entonces, el ser humano por excelencia. El ser ejemplar que imaginó Dios al crear al hombre.

¿Que significa la palabra “adam”?

Para poder entender la grandeza de Rashbí, primero debemos entender que quiere decir la palabra hebrea “adam” -ser humano-. La palabra esta compuesta por la letra “alef” y la palabra “dam” -sangre.

La letra alef se escribe con la mismas letras que la palabra “pele” -maravilloso-. Esta letra representa la divinidad más pura e infinita. Es un concepto tan inabarcable que, a la hora de crear este mundo físico, Dios tuvo que saltear esta primera letra del alfabeto y comenzar por la siguiente, la letra bet. Representa la espiritualidad, una dimensión completamente incompatible con nuestro mundo físico.

La segunda parte de esta palabra es “dam”, que quiere decir sangre. Uno de los representantes más descriptivos del mundo físico en cual vivimos. De nuestros cuerpos materiales, de nuestros instintos.

Lo que hizo Dios al crear al hombre fue el acto más maravilloso posible: combinar el alma que es una entidad espiritual e imbuirla dentro del cuerpo, un conjunto de órganos físicos. Unir y establecer las condiciones para que se mantengan juntos en el tiempo. Dar lugar al “adam”, la combinación latente de ambos mundos.

[Es en base a este gran milagro que nuestros sabios compusieron la bendición de “Asher Iatzar” que termina diciendo “que crea al hombre y hace maravillas” -Tur Or HaJaim 6]

La entrega de la Torá – el milagro se repite

Moshé rabeinu fue el participe necesario de uno de los sucesos más trascendentes de las historia de la humanidad: la entrega de la Torá. Esta última es el mayor exponente del mundo espiritual y se encontraba en los Cielos. Via Moshe, Dios hizo bajar la Torá a la Tierra. Se creó así una conexión entre ambos mundos.

Es así como seres de carne y hueso en un mundo material, reciben las mitzvot -preceptos- que permiten combinar ambos mundos. Elementos materiales puestos al servicio de lo espiritual logran mantener unir estas dos realidades y llevarlas a la realización.

Rabí Shimón bar Iojai

Rashbí fue uno de los más grandes sabios de la época de la mishna (tanaitas). Fue alumno del famoso Rabí Akiva y autor del Zohar, que es el libro base de lo que se conoce como el sod – la mística judía o kabala.

Moshé conectó al mundo con el pshat de la Torá – las enseñanzas surgidas del texto. En cambio, Rashbí es el hacedor de una conexión aún más dificil. Conectó a la humanidad, desde sus contemporáneos y hasta la el fin de los días, con las enseñanzas más profundas y, por lo tanto, más inaccesibles de la Torá.

Es así como su intervención en la historia logró tamaña trascendencia. Rashbi es sinónimo de adam, de lograr la suprema conexión entre el mundo físico y el espiritual.

La misión.

El judaismo plantea la completa sociedad entre la materia y el espíritu. No hace falta retirarse a vivir solo en la cima de un monte o apartarse de los placeres del mundo para ser una persona espiritual. Justamente lo contrario es correcto. Solamente viviendo en el mundo material y dándole a lo material un sentido, podemos convertirnos en personas espirituales.

Un pedazo de cuero en un tefilin, una moneda en Tzedaká (ayuda a quien lo necesite), una comida en energía para hacer actos de bien. La lista es interminable, todo puede adquirir un propósito.

Quiera Dios que podamos subirnos a este puente que estableció Rashbi y ser parte de la conexión entre el Cielo y la Tierra.

 

Lanzamiento oficial: Preguntas. Todo lo que siempre quisiste saber sobre judaísmo y nunca te animaste a preguntar

Ya se encuentra disponible nuestro nuevo libro: Preguntas. Todo lo que siempre quisiste saber sobre judaísmo y nunca te animaste a preguntar.

El libro analiza y responde, amena y sencillamente, las siguiente preguntas:

¿Quién soy yo?
1- ¿Quién eres tú?
2. ¿Por qué estoy en este mundo?
3- ¿Por qué no puedo tener lo mejor de ambos mundos?
La lógica del creer
4- ¿Por qué debo creer en Dios y la Torá?
5- ¿Cómo puedo determinar qué es verdad?
6- Clásicas pruebas de Dios y de la Torá
Torá
7- ¿No puedo tan solo ser una buena persona y no cumplir la Torá?
8- ¿Por qué tenemos que aprender tanto?
Tefilá
9- ¿Por qué Dios necesita que lo alabemos?
10- ¿Acaso Dios no sabe lo que necesito?
11- ¿Por qué repetir las mismas oraciones todos los días?
12- Dios, ¿estás escuchando?
13- ¿Cómo puedo mejorar mi tefilá?
Relaciones físicas
14- ¿Qué hay de malo en las relaciones sexuales prematrimoniales?
15- ¿Cuál es el problema con la pornografía?
16- ¿Por qué no me puedo vestir como “yo” quiera?

PEDIDOS:

+972 58 752 0678

preguntas@judaismoacademico.com

www.judaismoacademico.com

 

El sistema agrario de la Torá

por Jonathan Berim (Twitter: @JonathanBerim )

La Torá plantea un sistema vanguardista de producción agraria con redistribución de la riqueza, rotación de cultivos y fomento del turismo.

Cada campo debe dejar un sector, las esquinas, para que sean cosechadas por los pobres (peá) así como lo que se cae (léket) y olvida (shijejá) al momento de la siega.

Una vez cosechada la producción, debe separarse un porcentaje (entre el 1.6 al 2.5 %) para los cohanim llamado Terumá Guedolá.

Luego el dueño separa el 10% del resto de la cosecha para los leviim, el Maaser Rishon, y ellos a su vez, separan el diezmo de lo que reciben y se lo entregan a los cohanim, la Terumat Maaser.

El ciclo agrario es de 7 años. 6 se trabaja la tierra y el séptimo se la deja descansar. Este año se llama shmitá y, durante el mismo, abolimos la propiedad privada sobre los campos.

Durante el séptimo año del ciclo, dueños y ajenos, ricos y pobres, animales domésticos y silvestres, todos tienen igual derecho al campo y a la producción del mismo.

La tercera y última separación de la cosecha es otro diezmo (de la cantidad restante) y su destino varia según el año del ciclo.

Los años 1, 2, 4 y 5, el segundo diezmo es para el dueño mismo pero debía viajar y consumirlo en Ierushalaim, capital de Israel. Esta porción de la producción se llama Maaser Sheni.

Esta acción fomenta el turismo y fortalece el vínculo del pueblo con la ciudad capital.

Los restantes años, 3 y 6 del ciclo, este segundo diezmo es destinado a los más necesitados y tienen el nombre de maaser aní. Este monto se suma al sistema de redistribución de la riqueza.

Al completarse siete ciclos de shmita, el año siguiente al último ciclo (el año número 50), es llamado Iovel y durante el mismo también se dejaba descansar la tierra de toda labor agraria.

Como cocinar en un Iom Tov seguido de shabat – Eruv tavshilin

por Jonathan Berim (Twitter: @JonathanBerim )

Se vienen dos días de #RoshHashana (#IomTov) seguidos de #shabat. Esto requiere la realización del #EruvTabshilim que explicaré a continuación…

En #IomTov está permitido cocinar (de un fuego encendido de antes de #IomTov) sólo para la necesidad del día.

En #Shabat, a diferencia de #IomTov, está prohibida toda clase de cocción.

Ante un caso como el de hoy, de #IomTov seguido de #Shabat, se estipuló en #EruvTabshilim que permite cocinar en #IomTov para #Shabat.

El #EruvTabshilim es preparar antes del comienzo de la fiesta, un pan (o #matza) y otro alimento para consumir en #Shabat.

Al hacer el #EruvTabshilim, se considera que ya se comenzó a cocinar para #Shabat desde antes y en #IomTov sólo se aumenta a lo que ya hay.

Al separar el pan y el alimento (huevo duro, trozo de carne, etc), se dice la bendición: “Baruj… asher kideshanu… al mitzvat eruv”.

El #EruvTabshilin debe guardarse hasta #shabat y se acostumbra comerlo durante este último en la #SeudatShelishit.

El permiso de cocción en #IomTov para #shabat rige sólo durante el día de #IomTov que se toca con #Shabat (viernes) y no previamente.

De extraviarse o ingerirse el #EruvTabshilin, queda cancelado el permiso de cocinar en #IomTov para #Shabat.

Si olvidó realizar #EruvTabshilin, puede apoyarse en el realizado por el rabino de su comunidad p/cocinar (no así, si no lo hizo adrede).

#ShabbatShalom y #JagSameaj!

Eruv tavshilin listo para bendecir.
Eruv tavshilin listo para bendecir.

El tren se va ♫

por Jonathan Berim (Twitter: @JonathanBerim )

“El tren se va, el tren se va, saquen los boletos, suban ya, suban ya, que el tren se va”. Casi no hay en el mundo de habla hispana, maestra jardinera que no haya cantado esta canción y, al ser que todos hemos sido niños y acudido al jardín de infantes (guardería), la mayoría de nosotros tiene dicha letra y su melodía, guardada en algún lugar del subconsciente.

El mensaje es claro: el tren tiene un horario de partida y un recorrido establecido. Digamos, de Berlin a París, el lunes a las 22:15 horas. De no estar listos en la estación Berlin Ostbahnhof al momento adecuado y comenzar el recorrido, se hará imposible llegar a la estación Paris Nord, nuestro destino.

trenNos encontramos ahora en la hermosa etapa designada por Dios para el de cambio y superación que comienza con rosh jodesh (comienzo del mes de) Elul y termina con la alegría máxima y plena de la fiesta de Shminí Atzeret – Simja Torá. Muchos son los que, al arribar a este día cúlmine, ven a la gente feliz a su alrededor, bailando con los sefer Torá (libros de Torá), cantando y celebrando y se sienten ajenos. “¿Por qué yo no me siento así?” se plantean. La respuesta la podemos hallar en la canción infantil con la que comenzamos esta nota: no están felices porque ¡no se subieron al tren!

La felicidad es la consecuencia del cumplimiento de las diferentes etapas de un proceso de acercamiento a Dios y superación personal. No por casualidad, siempre al comienzo de este proceso, leemos la perashá (porción de la Torá) de Reé. Ahí leemos sobre la posibilidad de que, en el transcurso de la historia, aparezca algún hombre que, empleando diversos artilugios, trate de convencernos de que Dios tiene un plan distinto para la humanidad que aquel que recibimos hace tres milenios en el Monte Sinaí.

En este pasaje, donde se legisla sobre dicho sujeto que trata de alejarnos de Dios, es donde la Torá enfatiza como debemos hacer para acercarnos a Él. “Detrás de Hashem vuestro Dios andarán, a Él temerán, Sus preceptos cumplirán, Su voz escucharán, a Él servirán y a Él se apegarán” (Reé 13:5). Esté versículo insinúa magistralmente cada una de las estaciones que debemos atravesar para conseguir nuestro objetivo.

“Detrás de Hashem vuestro Dios andarán”: esto se refiere al mes de Elul donde, cual novio que buscar conquistar a su amada, debe comenzar por indagar en los gustos de ella (de no hacerlo, le brindará a ella lo que a él le gustaría recibir y no lo que ella quiere). Una vez conocidos los gustos de ella, se esforzará en satisfacerlos para desarrollar y fortalecer el vínculo. Lo mismo nosotros con Dios, tenemos todo un mes donde buscamos acercarnos a él. Desde la costumbre de levantarse a la madrugada para recitar el rezo especial de slijot hasta el hacer sonar a diario el shofar para movilizarnos hacia nuestro destino.

“a Él temerán”: el día de mayor reverencia del año es el día de Rosh Hashaná, donde se abren los libros de los actos realizados y Dios se dirige directamente y juzga a cada una de las criaturas del mundo. Es un día de pavor y reverencia donde tenemos la oportunidad de hacer el balance imprescindible para el crecimiento y la oportunidad de presentarle a Dios nuestros proyectos para el año que comienza.

“Sus preceptos cumplirán”: luego del juicio comienza la “probation”; el período de evaluación dictado por el juez para ver en el comportamiento diario del acusado. Saber su en su accionar diario es coherente con los objetivos que se proyectó para sí mismo. Estos son los aseret iemei tshuba (los diez días de retorno), donde se incrementa en el cumplimiento de los preceptos y, consecuentemente, nuestro refinamiento del carácter.

“Su voz escucharán”: todo el año nos vemos bombardeados por “voces” que nos arrastran de un lado a otro. La voz de nuestro instinto que nos pide satisfacerlo, hambre, sed, sueño y demás necesidades fisiológicas, la voz de los medios de comunicación (que, paradójicamente, muchas veces nos descomunican de nosotros mismos), la voz de nuestros amigos y tantas otras voces que afectan nuestro comportamiento. Existe un único día al año, donde nos olvidamos de todas ellas y nos dedicamos exclusivamente a nuestro vínculo con Dios. El día de Iom Kipur (Día del Perdón). Contrario a lo que muchos creen, es un día de alegría y regocijo, la alegría de la superación y el perdón de nuestros malos actos.

“a Él servirán”: se refiere a la fiesta donde los preceptos están por todos lados: sukot (la fiesta de las cabañas). La elección y el uso de las cuatro especies, la construcción y el uso diario, prácticamente constante, de la suká (cabaña); una de los pocos preceptos que se cumplen con la totalidad de nuestro ser. Siguiendo con la alegoría de los novios, la suká representa la jupá (el palio nupcial) que los une a ambos.

“y a Él se apegarán”: una vez realizados todos los pasos precedentes, llegamos por fin al sumun de nuestro apego a Dios y desarrollo personal: shminí atzeret y simja torá. La alegría que solo la superación de obstáculos y el crecimiento como personas nos pueden dar. Una alegría plena, una alegría llena de contenido; una alegría total y duradera. La alegría del novio y la novia luego de comprometerse a encarar sus vidas juntos.

Pero para llegar a destino debemos empezar ahora. La locomotora ya está humeando, se escucha por altavoces el último llamado, es nuestro momento: ¡Subamos al tren!

¡Que seamos inscriptos y sellados para un año bueno y dulce! ¡Shaná tová umetuká!