Estamos en vísperas del día más triste del calendario judío, el 9° día del mes de av. Suele ser un día de ayuno y reflexión pero este año comienza al finalizar shabat, así que es un poco diferente. Sale una nota sobre las leyes y costumbres de Tishá BeAv que comienza en sábado por la noche.
por @JonathanBerim

El día viernes se puede bañar con agua caliente y jabón como de costumbre (ashkenazim lo hacen por partes para reducir el goce que provoca el baño). Es bueno tomar el baño antes del mediodía del viernes. Se puede también: cortar las uñas, limpiar la casa, poner un mantel limpio en la mesa y vestir la ropas de shabat.
Si bien la fuerza de shabat es superior a la del ayuno, existen ciertas limitaciones. En vísperas de Tishá beAv está prohibido salir a pasear, lo que aplica desde el sábado al mediodía. Ir a comer a casa de familiares y llevar a los chicos a la plaza, no se consideran paseos y están permitidos. En vísperas de Tishá beAv se limita el estudio de Torá a temas tristes, no así cuando dicha víspera coincide con shabat. Incluso para las opiniones más estrictas que mantienen la prohibición, se permite leer Shnei Mikra y Targum, así como dictar clases públicas y el estudio de padres e hijos.
En el rezo de minjá de shabat se omite “Tzidkateja” y en la amida de arbit de Tishá beAv se agrega “atá jonantanu” (si se olvidó de decirlo, no repite la amidá).
Habitualmente, la última comida previa al ayuno es una comida de luto dónde se come huevo duro o lentejas y no se hace zimún. Este año, en cambio, se hace la seudá shlishit como siempre, incluso se puede comer carne, tomar vino, cantar y hacer zimún. Se debe terminar la comida antes de la puesta del sol (del sábado) y comenzar el ayuno.
No se debe explicitar que uno hace algo en shabat como preparativo para el ayuno pero puede hacerlo sin mencionarlo (ejemplo: comer más de lo habitual en seudá shlishit). Por este motivo, no se puede llevar en shabat a la sinagoga el libro de kinot o los calzados de Tishá beAv (en lugares donde está permitido transportar).
Media hora después de la puesta del sol del sábado, se debe finalizar shabat diciendo “baruj hamavdil bein kodesh lejol” (bendito el que separa entre lo santo y lo mundano) y cambiarse las ropas sabáticas y los zapatos de cuero por las prendas de Tishá beAv. Hay quienes acostumbran cambiar los calzados luego del “barjú” del comienzo del rezo de Arbit.
Media hora después de la puesta del sol del sábado, comienza a regir la costumbre de sentarse en lugares bajos (menos de 30 CM) y todas las prohibiciones de Tishá BeAv. Pero se debe abstener de hacer tareas prohibidas en shabat hasta el horario de finalización del mismo.
De toda la ceremonia de avdala (que marca el final de shabat) solo se hace la bendición por la vela. La costumbre mayoritaria es decir dicha bendición en la sinagoga, previo a la lectura de la Meguilá de Eijá. Si no lo hizo así, puede decirla luego. Está en discusión si la mujer debe decir la bendición por la vela, por eso, lo ideal es que el marido haga la bendición en la casa eximiendo así a su esposa (y no en la sinagoga).
El resto de la ceremonia (omitiendo los versículos introductorios y la bendición de besamim) se hace al concluir el ayuno el domingo por la noche. Se debe esperar hasta después de dicha ceremonia para comer (desde el anochecer del domingo hasta la misma se puede tomar agua). Se permite tomar el vino.
Existen situaciones de salud que eximen del ayuno (cómo embarazo, post parto y enfermedad). En caso de alguna de ellas, se debe consultar con su rabino de cabecera para recibir el permiso para no realizar el ayuno.
Quien es mayor de edad (12 años las mujeres y 13 los hombres) y fue eximido de ayunar en Tishá BeAv, debe hacer avdalá antes de comer. Solo hace la bendición de la uva y la de avdalá, debe usar jugo de uva y, idealmente, darle de tomar el jugo a un niño de entre 6 y 10 años.
Que tengamos el mérito de ver todos el día de Tishá BeAv convertido en día de fiesta y regocijo.
Shabbat Shalom y Tzom Kal