Un aporte rabínico al coronavirus

Desde profecías mesiánicas hasta amuletos protectores. Las redes sociales permiten que cualquiera se convierta en fuente de información y si no aplicamos un ojo crítico, terminaremos saturados de datos erróneos y Fake News.

por @JonathanBerim

Image

Primero debemos comprender la falacia de autoridad. Que una persona sea buena en un campo no le da peso cualitativo para opinar sobre otra materia. Por más talentoso que sea un actor, no le da ninguna potestad para, por ejemplo, formar opinión (errónea) en contra de la vacunas. 

Los rabinos (por el hecho de serlo) no son médicos, ni psicólogos, ni asesores financieros y la lista continúa. Su autoridad se encuentra en el aspecto legal y filosófico del judaísmo y en cómo se relaciona el mismo con la vida.

Image

Es así que si se quiere interiorizar sobre: las causas, los efectos y la prevención de cualquier pandemia (para el caso el Covid 19) se debe consultar a un médico, idealmente que sea especialista en enfermedades infecciosas. 

Es muy natural que las personas se inclinen hacia caminos fáciles que prometen resolver el problema, pero se debe chequear con voces autorizadas la validez y efectividad de los mismos. Es así como se termina cayendo en amuletos contra la enfermedad o consumir bebidas calientes.

Image

También están los apocalípticos que ante cada calamidad pronostican el fin del mundo y la llegada del Mashiaj que va a rescatar a la humanidad. Este último es, para algunas opiniones, un principio básico del judaísmo. Pero, incluso para estos criterios, no es para “verlo” ante cada adversidad sino para esperarlo día a día, como una aspiración y objetivo permanente de un mundo mejor. La premonición está prohibida. 

Si bien es importante mantener la calma, me llegó un audio que decía que no hay que preocuparse porque la fecha de partida de este mundo de cada ser humano ya fue fijada y nada nos va a matar antes de tiempo pero… ¡Es falso! El mismo Talmud declara que el ser humano es responsable de cuidar la salud y que “no es Dios el que manda el refrío” sino el hombre que no se cuidó como es debido (Ktuvot 20a). El fin no justifica los medios, no hace falta mentir. #CuidaranSusCuerpos

Image

Si bien toda crisis es una oportunidad y es correcto aprovecharla para hacer una introspección y mejorar nuestra conducta (algo que, en realidad debe hacerse constantemente e independiente del contexto), no contamos con profetas que nos digan cual es la voluntad divina. 

Otro punto importante es entender que las medidas de prevención no son arbitrarias ni exageradas. Tienen dos objetivos claros: proteger a los sectores vulnerables de la población y evitar el colapso de los frágiles sistemas de salud.

Image

El judaísmo dispone la obligación de hacer lo humanamente posible para lograr los objetivos, esto se llama “hishtadlut”. También rige y debemos esforzarnos por cumplir el precepto de cuidar la salud (Devarim 4:15). Todo esto sin dejar de rezar por la asistencia Divina. 

Tomando los recaudos necesarios, la curva de crecimiento de la pandemia se mantiene bajo control y la sociedad toda se ve beneficiada. Respetemos las instrucciones de la OMS y de los gobiernos locales, así como las disposiciones de cada comunidad.

Image

Que pronto termine esta complicada situación y se pueda volver a la rutina. Que Dios cuide a los más débiles, Le de curación a los enfermos y consuelo a las familias de las víctimas fatales.

3 comentarios en “Un aporte rabínico al coronavirus”

Deja un comentario