Un funeral contra la cuarentena

Un funeral contra la cuarentena

La tapa del diario Clarin de hoy provocó que me lleguen varias consultas al respecto del “funeral (judío) sin distancia social”. Una pequeña reflexión al respecto del hecho en sí y de la comunicación del mismo.

por @JonathanBerim

Empecemos por el hecho y adelantemos el final: está MAL. Se trató del funeral del rabino Chaim Mertz de la comunidad jasídica de Williamsburg (de la que hablamos en el hijo sobre #Unorthodox) al que acudieron ‘una multitud de cientos de personas’ (sic de Clarin).

Casi todos los gobiernos del mundo han tomado medidas para resguardar a su población de pandemia global de #coronavirus. Hay medidas más acertadas que otras y estrategias más y menos efectivas. Pero la obligación judaica como ciudadanos de un país es respetar las normas.

Al margen de la normativa de cada lugar, el judaísmo por sí mismo eleva el valor de la vida y el cuidado de la salud por encima de (casi) todas las cosas. Esto implica que, incluso si no se tomaran medidas desde el gobierno, tendríamos la obligación de tomarlas por cuenta propia.

Un ejemplo de esto es lo que ocurre ahora en Israel donde se esta relajando la cuarentena y se permitieron los rezos al aire libre, con distancia social y un máximo de 19 personas. Aún así, muchos los líderes religiosos llamaron a evitar esto y continuar rezando en las casas.

En el judaísmo es una mitzvá acompañar un cortejo fúnebre, una forma de honrar al difunto. Pero priorizar este acto por sobre el valor de la vida y el respeto de las medidas de protección es una error grave.

Que una (o varias) personas realicen algo, incluso si están vestidas a la usanza religiosa y/o jasídica, no convalida sus actos.

Sobre el motivo del hecho esgrimo dos opciones: ignorancia (que el aislamiento en el que viven les haya impedido informarse de las medidas de distanciamiento) o suponer que honrar al difunto es más importante. Ambas ERRÓNEAS y PELIGROSAS.

Un párrafo aparte hay que dedicarle al medio de comunicación. Me parece extremadamente mal intencionada la forma en que se presentó la noticia. Es un suceso lejano al país y que no afecta a la realidad del mismo. Por eso no hay motivo para colocar la foto en la tapa.

De hecho, el 21 de marzo, en el estado de California y bajo cuarentena obligatoria, miles de personas llenaron las playas del lugar y el diario no optó por mostrarlo en la portada. Tampoco usó la palabra “multitudes” siendo aún más gente que en el funeral.

Tengamos un ojo crítico y analítico en todo momento y especialmente a la hora de consumir información.

Respetemos las normas, están para cuidarnos.

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